MINISTERIO DE TRABAJO, EMPLEO Y PREVISIÓN SOCIAL


  

Con o sin bloqueo económico la revolución boliviariana seguirá su rumbo

Javier Larraín - La Época
 
Hace unos días, haciendo un rápido paseíto por los canales de la tv, me detuve unos minutos en un canal religioso donde un “serio” sacerdote preguntaba a los fieles –pidiendo se comunicaran telefónicamente con el programa para expresar sus opiniones–: “¿Por qué sufre la gente? ¿Por qué existe el mal? ¿Por qué Dios permite la Revolución en Venezuela?”. Confieso que quedé perplejo.
 
La catarata de mentira-noticias respecto al chavismo, el presidente Maduro y la Revolución Boliviariana, es diaria y no se molesta en hacerse de un poquito de vergüenza tras lanzar cretinadas de todo tipo: hambruna, crisis humanitaria, dictadura, censura, encarcelamiento a opositores, presos de conciencia, castigo divino, etc.
Para abordar algunos de estos temas, así como los problemas estratégicos de esta asediada y hermana revolución, hemos entrevistado a la Embajadora de la República Bolivariana de Venezuela en Bolivia, Cris González Hernández. A continuación publicamos la primera parte de nuestro diálogo.
La Época.- El pasado lunes la gerencia del grupo financiero norteamericano Citibank ha declarado públicamente que cerrará las cuentas del Banco Central de Venezuela en virtud del riesgo y la eventual incapacidad de pago del país suramericano. ¿Por qué el presidente Maduro ha declarado que están ante un “bloqueo financiero” contra la Revolución?
Cris González.- Sí, el presidente Nicolás Maduro recientemente habló sobre la notificación de cierre de Citibank de las cuentas del Banco Central de Venezuela y del Banco de Venezuela para efectuar transacciones en el exterior, justificándose detrás de una supuesta “evaluación de riesgos” que no ha salido a la luz pública o al menos no proviene de fuentes confiables.
¿Qué señal nos da esta operación estratégica del gran capital financiero? Pues que estamos ante una guerra financiera contra Venezuela que pretende asfixiar la situación más allá de lo posible. No podemos evitar recurrir permanentemente a la expresión que levantó Nixon por la década de los setenta, de hacer “aullar” la economía chilena para derrocar al gobierno de Salvador Allende. El grupo Citi, al cual pertenece la cadena de bancos Citibank, forma parte de los poderosísimos grupos financieros que controlan la economía mundial, la que hemos llamado “dictadura financiera”, cuyo poder aún no hemos siquiera intentado analizar en el ámbito de los pueblos, gobiernos o intelectualidad de izquierda. Es un poder que pretende pasar (a veces lo logra) por encima de la soberanía de los estados, erigiéndose como un poder planetario, sin patria, desprovisto de cualquier sentimiento o consideración sobre los pueblos que lo enfrentan.
Es curioso que este grupo cuente entre sus operadores para América Latina con miembros de la oligarquía venezolana, ligados además a PDVSA y centros financieros globales, justo cuando la IV República intentaba privatizar la petrolera, ¿qué nos dice esto? Que los ocultos intereses de este bloqueo estarían ligados a sabotear la economía, a destruir el proceso revolucionario con el fin último de apoderarse de las riquezas del suelo venezolano y de paso acabar con la independencia y soberanía venezolana, con el proceso político que visibilizó a todo un pueblo históricamente marginado por los mismos que hoy pretenden bloquear y asfixiar financiera y económicamente a mi país.
¿Cuánto afecta esta medida del capital financiero a la economía venezolana?
Según analistas y expertos venezolanos, no existiría ninguna razón técnicamente probada para tomar esa decisión, pues el país ha honrado sus compromisos en el exterior a pesar de la crisis. Sin embargo, si repasamos la historia encontramos que países como Cuba, Siria, Irán, Libia y hasta Rusia fueron sancionados de la misma manera, antes de terminar bloqueando o limitando sus operaciones financieras en el exterior.
Aún está por verse cuáles serán las consecuencias de esta decisión, el presidente Nicolás Maduro ha dicho que con Citibank o sin él esta revolución sigue su rumbo, sin embargo, podría llegar a incidir dramáticamente en la colocación de bonos o petrobonos de Venezuela, no soy experta, pero percibo una cadena aún mayor de operaciones vinculadas entre sí con la intención de hacer “aullar” la economía nacional.
Según las cifras oficiales publicadas por el Banco Central de Venezuela el año 2015 se cerró con una inflación del 180%. Asimismo, encuestadoras extraoficiales apuntan que el primer semestre del presente año la cifra asciende a 200%. ¿A qué se debe tal encarecimiento de la vida?
En efecto, hay una inflación alta en Venezuela, que no podemos desvincular de toda esta guerra económica, como el juego perverso de los especuladores con el dólar paralelo, la manipulación de la moneda venezolana “Bolívar fuerte” por parte de grupos delincuenciales ubicados en Colombia o Miami, que desestructuró los costos de productos de consumo masivo, en su mayoría importados.
El contrabando descomunal hacia Colombia de productos importados por Venezuela y destinados a satisfacer las necesidades de los venezolanos terminó engordando mafias especuladoras binacionales que desangraron la economía. El acaparamiento, la especulación, el llamado bachaqueo, (contrabando), la falta de conciencia colectiva de algunos sectores que permitió que redes de mafias internas cooptaran y manipularan en el comercio informal los productos destinados a la red de abastecimiento socialista creadas por la revolución para llegar a los sectores más necesitados.
¿Qué medidas toma el gobierno para paliar la tendencia ascendente?
Resulta que a partir de la explotación del petróleo y viviendo de una economía rentista la producción nacional era débil a la llegada del comandante Chávez al poder, es él quien promueve la idea de un nuevo modelo de desarrollo basado en la diversificación de la economía. Es así como se inician planes de desarrollo agrícola, pecuario, turístico y de industrialización. Sin embargo, es muy difícil desarrollar estos planes en medio de un sabotaje permanente de nuestra economía, pues si bien este es el episodio más largo y sostenido de una guerra económica contra la revolución, no podemos olvidar lo que pasó entre 2002 y 2003, entre el golpe mediático de Estado y la el golpe económico de aquellos años.
La elite empresarial y política venezolana, que tradicionalmente ha manejado tanto el gobierno como la economía, nunca se propuso industrializar y diversificar la economía nacional en función de asegurar los ingresos de la nación para las futuras generaciones. Esta burguesía expoliadora adosada a la derecha nacional e internacional ha sido expresión descarada de los intereses foráneos en Venezuela. Han aupado golpes y sabotajes contra la revolución y al día de hoy se erigen como los futuros salvadores del país.
¿Y cuánto afecta políticamente al Gobierno la situación actual?
Por nuestra parte, a pesar de los ingentes esfuerzos por parte del gobierno y de las organizaciones campesinas, así como del pueblo más consciente ocupado en ayudar a resolver la crisis, no hemos sido capaces de sustituir el modelo importador, la agricultura de aduanas, la dependencia en la importación de materias primas para elaboración de productos alimenticios de consumo masivo y ante las dificultades de liquidez que presenta la economía nacional el panorama es rudo para la población. Esto obviamente ha generado una situación de dificultad para el chavismo que ha acusado el golpe o el mensaje entregado por los electores quienes decidieron que la Asamblea Nacional, emblema de la revolución bolivariana, hoy esté en manos de la derecha más retrograda y añeja del continente, condimentada con un gran componente de ultraderecha radical conservadora y antipopular jamás registrado en la política nacional.
Aún no controlamos la producción, importación y distribución de los productos de consumo nacional, esta tarea aún la maneja a su antojo la elite empresarial recibiendo asignaciones millonarias por parte del Estado que exige a cambio asegurar el abastecimiento oportuno de los productos, recibiendo a cambio todo lo contrario desde el año 2012. Desabastecimiento, escases, acaparamiento, especulación, manipulación.
Una medida popular para superar el desabastecimiento de alimentos ha sido la creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Pero, ¿qué es un CLAP?
En efecto, los Clap, Comité Locales de Abastecimiento y Producción –que yo relaciono directamente con una medida tomada en el gobierno de Allende y que se denominó JAP, las juntas de Abastecimiento y Precios–, son una alternativa para el pueblo que va a contrarrestar la guerra económica, específicamente en lo que respecta a especulación, acaparamiento y distribución oportuna de alimentos, medicamentos y productos de higiene a quienes detentan los menores ingresos. Asimismo, tienen la tarea de articular propuestas de producción comunal.
No tengo la cifra final pero hasta hace poco se registraban casi diez mil Clap creados a nivel nacional, que han distribuido más de 50 mil toneladas de alimentos a más de 7 millones y medio de personas.
En fin, es una solución popular coyuntural ante un problema que genera incertidumbre en la población
De esta manera se activa además uno de los principales motores de la nueva arquitectura económica nacional llamado el “Motor Economía Comunal de la Agenda Económica Bolivariana” y se constituye en un bastión importantísimo para superar la coyuntura.
 ¿Cómo actúan estos órganos de poder popular? ¿Cuál es su función económica, social y política?
Los Clap se conforman a partir de la comuna, consejos comunales o de organizaciones de base tales como los frentes de batalla Bolívar-Chávez, frentes de mujeres, entre otros. Al constituirse un Clap se realiza un censo de población comunal socioeconómico, efectúan un sistema de comunicación interna que permite determinar las carencia y necesidades existentes, organizar jornadas de distribución y entregar los productos. Aproximadamente atienden 200 o 300 personas, y la distribución puede realizarse en promedio cada 20 días. El gobierno garantiza recursos económicos para el funcionamiento de esta novel organización comunal.
También esta semana desde Miraflores se ha decidido intervenir la empresa de higiene estadounidense Kimberly Clark, cerrada por sus dueños a causa de una supuesta “crisis”, traspasándola a los trabajadores. ¿Cuál es el rol que ustedes asumen debe tomar la clase trabajadora en la coyuntura económica actual?
Fíjate que esta ha sido, considero, una acción encadenada a otras decisiones por parte de transnacionales y grupos financieros contra Venezuela para provocar el colapso económico. Sin embargo, el presidente Maduro ha dicho que empresa que se detenga la tomarán sus trabajadores en coordinación con el gobierno. Aquí la alianza estratégica ha sido vital no sólo en esta acción de toma de la planta Kimberly Clark sino en otras acciones que han demostrado la lealtad y acompañamiento de la clase trabajadora con su gobierno y no con los considerados “patrones”.
En estos años de revolución y en particular arreciando los últimos tres años se han utilizado diversas formas de agresión contra el gobierno de Nicolás Maduro, yo visualizo el modelo aplicado a Salvador Allende, un ejemplo es el cierre de plantas y fábricas con consecuencias que afectan a trabajadores, familias y a la economía nacional. En el mismo rumbo han intentado usar tácticas aplicadas a la Revolución Sandinista, que en Venezuela han fracasado, te hablo de la posibilidad cierta que ha esgrimido la derecha de levantar grupos paramilitares en la frontera con Colombia. Sin embargo, aún se investiga la colusión de esta ultraderecha criminal y golpista con grupos delincuenciales y mafia organizada en el país –han salido a la luz algunas evidencias de aquello- que generan inseguridad y contra las cuales, a pesar de los planes y lucha incesante de nuestra aparatología policial, no hemos podido eliminar en su totalidad.
Kimberly Clark es una transnacional de origen norteamericano que lidera a nivel mundial el negocio de papel, además de productos de higiene personal, desde hace por lo menos un siglo; entre los principales productos están los pañales de bebe, las toallas higiénicas, papel sanitario y servilletas de las marcas más reconocidas en el mercado global.
Esta empresa tiene conflictos legales en Perú y Colombia, que según tengo entendido obedecen a razones de competencia desleal, es decir, su forma de operar no es del todo transparente por lo que estimo podría fácilmente prestarse al juego sucio de derrocar a la revolución. Te digo porque ellos toman la decisión de irse del país de forma unilateral e imprevista, no habiendo ninguna amenaza, entonces es de sospechar la actuación de dicha empresa. Es claramente parte del asedio.

 


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