MINISTERIO DE TRABAJO, EMPLEO Y PREVISIÓN SOCIAL


  

Mantener latente la memoria de los caídos, porque el imperio no cesa de dividir a los pueblos

Periódico Cambio
 
“Mientras no custodiemos, cuidemos estos procesos, van a tener fácil el acceso a nuestros recursos naturales. Entonces van a buscar destruir las propuestas progresistas de izquierda y tener a un pueblo dividido y sumiso pendiente más de lo que ven en la TV”, dijo la diplomática.
 
Con la mirada firme y la pasión en cada una de sus palabras, Cris González Hernández, embajadora de Venezuela en nuestro país, recordó cómo uno de sus compatriotas fue víctima de la dictadura de Augusto Pinochet tras el golpe de Estado contra Salvador Allende durante los sucesos del 11 y 13 de septiembre de 1973, cuando fue acribillado Enrique Maza Carvajal, un joven venezolano nacido en Cumaná y que terminó sus días en Chile, a donde fue a estudiar.
Ese recuerdo sirvió durante la entrevista que nos concedió para ubicarnos en los días actuales, cuando la lucha de los pueblos continúa contra un  imperio que mantiene latente su deseo de controlar el destino de los pueblos.
Ése fue el preámbulo que la embajadora González proporcionó en la entrevista concedida a Democracia Directa.
Señora embajadora, ustedes también perdieron seres queridos y compatriotas durante el golpe de Augusto Pinochet en 1973, ¿cómo dan con el caso de Enrique Maza Carvajal?
Estuve estudiando en Cuba a finales de los 80 y principios de los 90, y en Cuba hay una valoración de sus líderes, de las distintas revoluciones que enfrentaron al sistema capitalista. En ese momento estoy en una organización política juvenil, donde planteamos que la lucha de los revolucionarios de la región es relevante y porque tenía un componente juvenil impresionante. Nos influye el final de la revolución nicaragüense, sandinista y la chilena, ellos siempre mencionaban a los caídos que hubo en el golpe (de Pinochet). En una de esas charlas me encuentro con un grupo de chilenos, que al conocer que era venezolana me dicen que una de las víctimas era venezolana y formaba parte del MIR (Movimiento de la Izquierda Revolucionaria - Chile), y pregunto quién era. Nadie me supo decir, no tenía nombre. Entonces dije que cuando vaya a Chile buscaría a  este héroe nuestro (...) Fue una búsqueda permanente de un combatiente. 
Por esas cosas de la vida llego a Chile y empiezo a buscar. De alguna manera me comprometí en ésta búsqueda. Me pude hacer a la indiferente, pero no, además que se convirtió en un proyecto de mi familia, que en vez de vacaciones investigábamos, escribíamos, editábamos, para que salga el libro de Enrique, a quien no le había visto la cara y no sabía cómo era.
La primera vez que lo veo (2001-2002) es en un retrato, que tiene su hermana (...) tenía  todas las cosas de Enrique,      había enviando cuando estuvo en Chile (hasta antes de ser asesinado).
Ahora cualquiera te puede dar testimonio de Enrique, antes no tenía un rostro; que está unido a mi familia, con quien se establece una relación sentimental, por su lucha, su juventud y por la injusticia de su muerte.

¿Usted cree que Enrique murió como un verdadero luchador por sus ideales?
A ninguno de sus compañeros le asomó la idea de la crueldad que iba contra ellos. Uno piensa en una confrontación política social, pero jamás una política de exterminio destinada a destruir la moral de la gente. Se los mata hasta que no queda nada de ellos, hecho trizas, y las mujeres violadas, como sucedió en lo que se denominó la ‘ronda sexy’. Éstas fueron situaciones que cambiaron la vida de mucha gente.
Las características que tuvo la represión en este país sorprendieron a todo el mundo; nunca pensaron que sus militares o policías iban a aplicar algo así, que nunca faltarían a la Constitución. La agresividad de ellos fue superior, la locura que se les metió en sus cabezas fue terrible. ¡Y nuestro Enrique!, joven venezolano que no tenía instrucción militar, nunca pensó en enfrentar con tiros al Gobierno.
Arrasaron con todos los cordones industriales a punta de bala y con una dureza terrible.
Cuando lo asesinan, llaman a los perros para que muerdan su cadáver; orinan sobre él. Ni los gritos de la gente detuvieron la tortura y el asesinato.
¿Hasta dónde puede llegar un ser humano? ¿Qué es capaz de hacer? Hasta convertirse en un monstruo. ¿Cómo puede un ser humano transformar todo y violar principios?.
Nunca se pensó que se iba a aplicar algo semejante contra él (Enrique), sus amigos jamás imaginaron que algo así iba a ocurrir, pensaron en que lo ponían preso y lo devolverían a su país. Pero la idea desde el primer momento fue matarlo.

¿Con la muerte de Enrique se puede comprobar cómo actuó la reacción y cómo actúa en la actualidad?
Con más violencia. Entonces quieren matar la idea de que el pueblo puede organizadamente transformar sus condiciones de vida.
En Chile de Allende, el pueblo marginado logra descorrer la cortina y mirar el sol. Los planes que hizo Allende para favorecer al pueblo hacen que ese pueblo resista junto a él. El día del golpe él dio una instrucción y la gente se va a sus hogares y se produce el golpe.
En el caso de Venezuela quisieron aplicarnos la misma receta, pero cambiamos el final. Dijo Chávez en aquel momento: “Nosotros sabíamos la historia, sabemos hasta el final de la historia”. ¿Y qué hicimos? Cambiamos el desenlace.
Resistimos y revertimos el golpe de 2002, en este caso nos ubicamos en un Chile del 72 donde se exacerban todas las diferencias políticas entre unos y otros, donde se agudiza la situación de desestabilización económica en el país, se pone crítica la situación, y la campaña de desestabilización nacional e internacional agrupada por los medios de comunicación que apoyaban a esa reacción logra crear un clima y ablanda a la población en general. 
Uno pregunta ¿y es que hubo demasiadas colas? ¿No había qué comer? Usan esa justificación para aplicar este nivel de tortura con el cual se reprimió a miles de personas y mataron a nuestro Enrique, a quien consideraron extranjero terrorista y lo asesinan como escarmiento. Hay algunas publicaciones de prensa que afirman que Pinochet también bebió sangre venezolana (...).
Enrique fue enterrado en Cumaná y cuando repatrían el cuerpo los organismos de seguridad le dicen a la hermana que no podía haber funerales ni velorios y tampoco revisión del cadáver. “Tiene que ir directo del avión a la tumba”, sentencian. Su hermano médico lo recibe y pide revisarlo y es cuando constata las lesiones en el cuerpo. En el avión sólo estaban tres familiares y 24 miembros de seguridad, llegan a la casa, la inspeccionan y se quedan hasta que lo entierran, luego se van. Era una forma de amedrentarlos, de asustarlos; de ahí nunca más se habló de Enrique.
Esto fue para que Enrique no se convierta en un referente nacional, por lo menos de cuatro generaciones.
Hoy (lunes) se han hecho homenajes, no es todo lo que quisiéramos por su valentía, capacidad y su internacionalismo.
Ahora sí tenemos el orgullo de decir que contamos otra historia y se van a encontrar elementos sobre Enrique Maza Carvajal.

¿Usted cree que la memoria de Enrique siga vigente en la medida en que los pueblos sigan buscando su libertad?
Sí. Porque ésa es la bandera de lucha de Enrique. La solidaridad, el internacionalismo, la lucha de los pueblos, la lucha por los derechos humanos; es la lucha por un mundo mejor, ese mundo que necesitamos. Es necesario transformar el orden establecido. Por ahí el análisis de un amigo: “Se van a revertir todos estos procesos que se van a la derecha”, porque el pueblo en América Latina cambió, los pueblos cambiaron, y sienten que son protagonistas de procesos distintos a los que había en los años 70 u 80, donde fueron invisibilizados como masa, porque fueron exterminados en muchos de los casos.
Por ahí hay otros análisis que dicen sobre el flagelo de las drogas, que entran como una forma de quebrar la estructura social organizada de los pueblos.
Ha sido muy difícil para nuestros pueblos volver a organizarse. El terror y el miedo sembrado con sangre; no es que te meten miedo y te cuentan algo, es que nuestros pueblos vivieron en carne propia el Plan Cóndor, los planes de exterminio de la izquierda en la región; planes de exterminio del progresismo. 
Cuántos de nuestros gobiernos han sido perseguidos o asesinados; cuántos de nuestros gobiernos progresistas han sido sacados del cumplimiento del tiempo constitucional, han sido sacados de golpe, en función de cumplir con esto, bajar la moral al pueblo, con la advertencia de que cada vez que haya esto se apretará el estómago, como el caso de Venezuela. 
“Los vamos a asfixiar de tal manera”, que vamos a tener que pedir auxilio, la forma de asfixiar es económica, es traer estas bandas paramilitares.
Pero cuando nada resulta, la amenaza directa, como en el  caso de Venezuela, que con un decreto  dicen que Venezuela es una amenaza, y una decisión extraordinaria del Jefe del Comando Sur dice que si Venezuela decreta una crisis humanitaria, intervendrían. ¿Y qué esta buscando la derecha? Que intervengan.

¿La lucha de nuestros pueblos no ha terminado?
Primero tenemos que saber que nuestros procesos son consecuencia de luchas permanentes, de resistencia durísima, de resistencia a la dictadura. Son tiempos duros, y ahí hubo gente que mantuvo en alto la bandera. En este momento es muy fácil ser de izquierda, sumarse a estos procesos; pero en los momentos más duros gente como Enrique Maza, Marcelo Quiroga Santa Cruz o Luis Espinal mantuvieron la bandera, y eso nos permitió llegar a procesos como hoy en Bolivia, Venezuela y que hubiese un suelo fértil para que esto se pudiera dar, y liderazgos potentes como del comandante Hugo Chávez o el presidente Evo Morales; y saber que todos los que cayeron en el camino son parte importantísima de estos logros. Gracias a ellos, a los que cayeron en esa época en Chile, se pudo denunciar y saber incluso, con los desclasificados de la CIA, que Estados Unidos estaba detrás de toda esta desestabilización en la región.

Bajo esos criterios, señora Embajadora, ¿cree que nuestras democracias están en peligro?
Sí. Permanentemente una amenaza. En el caso de Venezuela el peligro no es un secreto desde que Obama toma las banderas de la derecha en el país, hay un peligro permanente, porque no van a permitir que nuestros procesos se mantengan con el empoderamiento del pueblo, ese empoderamiento que tiene que ver con adueñarse, apropiarse de las riquezas estratégicas de su territorio.
¿Qué quieren los pueblos imperiales? Recuperar esas riquezas estratégicas (...)  Ellos no creen que somos capaces, que tengamos derecho a esto; tener la redistribución de los ingresos petroleros. 
No creen que somos capaces, y no merezcamos como pueblo la redistribución de la riqueza, porque la riqueza siempre estuvo destinada a cuatro o diez familias. Entonces, el peligro es inminente si les tocamos los intereses. Los intereses pasan por una política neoliberal de destrucción del planeta y sobre eso lo detenemos o no habrá planeta, ni para ellos o para nosotros.
Pero hay una falta de toma de conciencia en este aspecto; y son dos elementos que los identifico: uno es ideológico, es la doctrina antibolivariana, anticomunista, antichavista. Esto hace que me sienta parte protagonista participando y dueña de sus recursos y no sumisa a lo que digan ellos, no agacho la cabeza delante quien sea, porque soy dueña de estos procesos, que son procesos que empoderan al pueblo. 
El otro es económico, Venezuela, Bolivia y todos estos pueblos poseen la riqueza estratégica que sostendrá al mundo en los próximos 300 o 400 años; el agua, la biodiversidad, la posibilidad de sembrar alimentos, petróleo, energía, ¿dónde la van a buscar?, tiene que ser aquí. Mientras estemos nosotros, custodiando, cuidando estos procesos, no van a tener fácil el acceso a nuestros recursos naturales, entonces van a buscar destruir las propuestas progresistas de izquierda, y tener a un pueblo dividido, sumiso, pendiente más de lo que ven en la televisión o de los nuevos sistemas virtuales. Eso te hace que te enfrasques en una realidad virtual y no en tu realidad social; ¿entonces cómo enfrentas esto? Ellos saben que con tres cosas nos debilitan y nos dispersan, con el consumo, cosas que no tienen que ver con la conciencia o formación política y el recuerdo de nuestros próceres.


 


©2017 - Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social

 

GALERÍA DE FOTOS       Ver más fotos     

LA FEDERACIÓN DE MINEROS Y LA FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES DE SECUNDARIA VISITAN EL MTEPS
MTEPS, 17 de noviembre.- La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia y la Federación de Estudiantes de Secundaria realizaron el primer encuentro Departamental de estudiabntes de secundaria del sector minero.