En la Escuela de Formación Político Sindical que se realizó en la ciudad de Oruro, los trabajadores de varios sectores analizaron con ejemplos concretos cómo los medios de comunicación incurrieron en la manipulación de las noticias, mostrando hechos que no habían sucedido, o tergiversando la noticia.

Nicolás Fernández, de la Dirección General de Asuntos Sindicales (DGAS), presentó el tema “La guerra de cuarta generación y el poder político de los medios de comunicación”, y destacó que en la coyuntura actual está en marcha una estrategia basada en la manipulación de la mente de la población, y en este papel están inmersos los medios de comunicación.
En el primer módulo del segundo ciclo de la Escuela de Formación Político y Sindical que se desarrolló durante los días 25 y 26 de julio, participaron 57 trabajadores y dirigentes sindicales.
Tras el análisis de los medios de comunicación, los participantes bajo la guía de Nicolás Fernández, elaboraron materiales de comunicación sindical y durante la presentación de los trabajos destacaron la importancia de los mismos para movilizar, educar y formar a los trabajadores.
En la mañana de este viernes 26 de julio, el historiador y escritor Orlando Rincones expuso el tema “Antonio José de Sucre y Simón Bolívar”, destacando la lucha por la independencia de Bolivia y de varios países de América del Sur, mencionó varios pasajes de la vida de ambos, pero principalmente los principios y compromiso bajo los cuales guiaron sus pasos en su lucha por la causa libertaria.
Durante la jornada del jueves, en la Escuela se exhibió el documental “El Robo”, sobre la privatización y capitalización de las empresas públicas de Bolivia durante el período neoliberal. El material sirvió de base para la explicación de lo que significó ese proceso para el país, fue Claudia Barrionuevo, integrante de la Comisión Mixta de Investigación de la Asamblea Plurinacional, quien reveló lo que ocurrió con las empresas estratégicas.
El neoliberalismo enajenó las empresas públicas a través de la capitalización por parte de empresas transnacionales y también a partir de la privatización de las empresas a capitales privados. La capitalización no dejó recursos económicos al país, y por esta causa el Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y de Carlos Mesa, en la gestión del 2003, pretendían aplicar el denominado “impuestazo”.

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