Bolivia tuvo tres grandes épocas o ciclos sistémicos de producción de excedentes, en la época colonial, durante la República y la época neoliberal, destacó Raúl García Linera en su exposición sobre “La lucha contra el neoliberalismo y el rol de las organizaciones sociales”, en la capacitación que se desarrolla en Tarapaya, Potosí.


García Linera explicó que en Bolivia se han registrado los tres ciclos sistémicos. En la Colonia se dio el primer ciclo con la plata de Potosí y el tributo indígena que cobraban los españoles; en el período de la República, con la producción de la goma, la quina y el Estaño se producen excedentes, pero también en 1952 hubo un intento de construcción de un Estado Nacional.
Por último en la época neoliberal que se inició con el 21060, en agosto de 1985 se produce la extranjerización del control de excedentes. En efecto, el neoliberalismo se construyó con la crisis de 1985. Hoy el país dispone del mayor recurso con el que cuenta en décadas gracias a la producción del gas, a las medidas que tomó el Gobierno de Evo Morales.
En la época colonial se afecta al mundo indígena, antes de este período el mundo indígena tenía acceso a pisos ecológicos de una manera natural, pero esta situación cambia en la Colonia y se afecta más aún en 1570 cuando se estructuran reducciones.
Raúl García Linera explicó que fue durante la Guerra del Chaco que enfrentó Bolivia contra Paraguay, es donde se explicaba la Patria por primera vez en un campo de batalla, no hay que olvidar que desde todas partes del país se concentraron en el Chaco.
En 1952 se reconoce a un Estado porque por primera vez se reconoce al ciudadano, podían votar, ser propietario de la tierra y se dice “que todos somos iguales”, en esa circunstancia el mundo indígena aporta, por eso se estructuran milicias campesinas que en varios momentos se pusieron contra los obreros, mencionó Raúl García Linera.
En el período neoliberal todo se privatizó, incluso el agua que corre por las acequias también, las aguas de los regantes también se privatizaron, por eso comienzan las protestas los regantes. Esta fue la situación límite, pero hoy en nuestra Constitución Política del Estado se reconoce que el agua es un derecho humano, nadie puede privatizar.

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