El Presidente Evo Morales Ayma, inauguró esta noche la Casa Grande del Pueblo y con esta obra Bolivia deja atrás el Estado Colonial y neoliberal que ocupó el antiguo Palacio de Gobierno desde donde se tomaron medidas duras contra el pueblo y los trabajadores. La nueva edificación significa el presente y el símbolo del Estado Plurinacional.


Autoridades de diferentes instituciones estatales, ministros, embajadores, dirigentes sindicales, exdirigentes sindicales, así como cientos de delegaciones de las organizaciones sociales y niños asistieron a la inauguración, miles quedaron fuera del ambiente, pero presenciaron el acto a través de un televisor grande.
El Cardenal Toribio Ticona bendijo la obra invocando a que en sus ambientes predomine el amor y la unidad. Al inicio del acto inaugural los sacerdotes ancestrales con rituales pidieron que la Casa del Pueblo albergue en armonía y tranquilidad a sus moradores.
“Hoy es un día histórico, inédito para no olvidar el 9 de agosto, en el mes aniversario es un regalo para todos los bolivianos la Casa Grande del Pueblo. Dejamos el Palacio del Estado Colonial gracias a la unidad de Bolivia”, dijo el Presidente Evo Morales Ayma. La obra se levantó en 874 días y costó 35 millones de dólares.
El Presidente Evo Morales indicó que se decidió construir la Casa Grande del Pueblo para dejar atrás ese Estado inquilino que pagó 20 millones de dólares en alquileres para los ministerios. También se decidió hacer esta obra porque el Palacio de Gobierno representaba a un Estado Colonial donde no había ningún símbolo indígena amazónico.
Repasó la larga historia del Palacio de Gobierno y mencionó todos los hechos sangrientos que presenció esa infraestructura construida con lágrimas y sangre. El viejo Palacio se constituirá en museo de lo que fue el Estado el pasado.
La primera construcción fue denominada Cabildo, e inicialmente contaba con arcos de entrada al estilo de las edificaciones de las Gobernaciones de Oruro y Cochabamba. En 1851 fue el Presidente Ballivián quien ordenó la demolición del Cabildo y Belzu en 1853 inaugura el Palacio. En 1923 se colocó el techo y en 1964 se construyó un garaje principal.
En el Palacio de Gobierno fueron asesinados tres presidentes: Tata Belzu, Agustín Morales y Gualberto Villarroel, además de la líder indígena Bartolina Sisa que fue encerrada durante un año en ese palacio, fue torturada y luego asesinada en 1782. “En cada adobe, ladrillo hay sangre, traiciones, mezquindades, sólo veían el Palacio como manera de hacerse ricos a costo del pueblo, no pensaban en Bolivia”, recalcó el Presidente.
El exdirigente de la Central Obrera Boliviana Edgar Ramírez, sorprendido por la infraestructura de la Casa Grande del Pueblo, indicó que muchas fueron las críticas que levantó esta obra de parte de algunos sectores, pero que hoy se yergue la obra como un símbolo de la unidad de los bolivianos.
El secretario Ejecutivo de la Central Obrera Bolivia, Juan Carlos Huarachi, señaló que desde el antiguo Palacio de Gobierno los gobiernos neoliberales, las dictaduras definían intervenir las minas a plan de balas.
“Esto es resultado de quienes hemos luchado. El 2003 ha habido un pueblo unido que ha derramado sangre, (dejaron) niños huérfanos, mujeres viudas y desde ahí un paso fundamental y el 2006 el Presidente Evo Morales”, señaló el dirigente sindical.
El representante de la Asociación de Municipios del País, Álvaro Ruíz, señaló que quedó atrás el pasado, “aquí está el presente, atrás está el pasado, construir un Estado fuerte y grande como lo plantearon nuestros héroes. Es importante seguir apoyando a y garantizar el crecimiento y desarrollo”.

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