“Los trabajadores han dado mucho de sí, han tenido muchos mártires y han brindado muchas vidas, precisamente para tener un proceso histórico como el que vivimos”, aseguró el Ministro de Trabajo, Empleo y Previsión Social, Héctor Hinojosa Rodríguez, en la ciudad de Potosí donde comentó sobre el libro “Motines, huelgas y revolución”, formación de la conciencia e identidad minera 1825-1952, escrito por Gustavo Rodríguez Ostria.

El libro publicado por esta cartera de Estado fue presentado este viernes en la noche, en el salón “Los Mitayos” de la Casa Nacional de la Moneda, y en el acto participaron dirigentes sindicales y de las organizaciones sociales. En la testera acompañaron el exdirigente minero José Pimentel, Orlando Umaceno de la FSTMB y Jorge Solares de la COD.
El Ministro de Trabajo recordó que el movimiento minero es el que ha dado el sello, la marcha y la consistencia de clase a la lucha de los trabajadores del país, porque fue el sector que generó los documentos políticos.
Pese al declive en el período neoliberal de la clase obrera minera que fue víctima de la desideologización, de la despolitización que propugnó el neoliberalismo, “los últimos documentos que han sido aprobados en la COB reafirman una posición estratégica y de clase con respecto al momento histórico que estamos viviendo”, indicó Héctor Hinojosa.
En las páginas de la Tesis de Tupiza, el movimiento obrero minero plantea dos tareas para el conjunto del pueblo boliviano que es “la defensa y la profundización del proceso, y cuando hablan de defensa con mucha claridad señalan que los peligros que vienen a parar este proceso, no solo vienen de los sectores internos, sino fundamentalmente del imperialismo”, explicó el Ministro Hinojosa.
Consideró que no puede ser de otra manera, porque este proceso es fruto de la acumulación histórica en la que los trabajadores dieron mucho y además cuando hablan de profundizar este proceso, están mostrando que no se adhieren sólo por factores circunstanciales como las reivindicaciones inmediatas.

El libro no solo habla del desarrollo físico de la clase obrera, sino de su conciencia. “El autor nos advierte que no es el trayecto que hubiera proyectado, por ejemplo, Lenin o el trotskismo en ese desarrollo de la conciencia”.

El exsindicalista José Pimentel, comentó que “Motines, huelgas y revolución”, “nos muestra la historia en la cual nace, se desarrolla, crece y finalmente explota lo que es la consciencia minera. No ha venido por la imposición de una tesis, sino que ha sido producto de la lucha específica del proletariado minero”.

Describió cómo fue la lucha indígena durante la Colonia, y el desastre que causó la explotación de la mina, donde poblaciones enteras de indígenas, cientos y miles de huesos se quedaron en el Cerro Rico de Potosí. En el período de la República ya no existían los mitayos y las minas contaban con obreros de fin de semana.

Agregó que el libro puntualiza la participación política de los mineros, que no viene como una concepción deliberada de los trabajadores, fue su enfrentamiento con el patrón que tuvo como consecuencia la intervención del Estado defendiendo los intereses del poderoso.

“La conquista de las 8 horas se había desnaturalizado por que los mineros trabajaban hasta 24 horas, los mineros buscaban ganar más, la Tesis de Pulacayo plantea la supresión de los contratos, plantea la supresión del salario en especie, es decir la supresión de la pulpería”, narró el exsindicalista.

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