En el segundo módulo de la Escuela de Formación Política y Sindical que se desarrolla en la ciudad de Oruro,  el exdirigente minero José Pimentel durante su exposición sobre “Historia del Sindicalismo Boliviano hasta 1952”, planteó que los mismos trabajadores del sector privado deben constituir sus sindicatos para la defensa de sus derechos.

En el logotipo de la Central Obrera Boliviana, el mensaje dice que “la emancipación de los trabajadores será obra de ellos mismos”, en ese sentido, considerando la importancia de la organización sindical,  éstas deben estructurarse en los centros laborales sean estos farmacias, clínicas, colegios particulares o en el sector productivo, planteó el exidirigente sindical.

Consideró que en la actual coyuntura que vive el país es importante la participación de los trabajadores en el Proceso de Cambio, a través de sus organizaciones  y que los empleadores compartan las ganancias otorgando mejoras salariales y  condiciones laborales adecuadas porque el trabajador es el que genera la plusvalía.

 Pimentel de amplia trayectoria sindical, recordó que en 1918 en Bolivia se conquistó  el derecho al trabajo de 8 horas diarias, también en esa época se establecieron escuelas en los centros mineros y mucho antes se reconoció el derecho a la sindicalización.

 El exdirigente sindical destacó que fue durante la Guerra del Chaco que Bolivia sufrió la muerte de  5.000 hombres por la defensa del petróleo de la Standard Oil, y se comprendió que era una defensa de los intereses de la transnacional, y en esa región nació la consciencia nacional y la necesidad de luchar por la nacionalización de los hidrocarburos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Bolivia proveyó de ingentes cantidades de estaño a Estados Unidos debido al convenio que firmó el Gobierno de Peñaranda, y  exigió largas horas de trabajo a los obreros para cumplir con ese acuerdo,   incluso contraviniendo la Ley General del Trabajo. Fue en 1942, que los mineros de Siglo XX  exigieron el incremento salarial y la restitución de la Ley General del Trabajo, relató Pimentel.

En 1944, los mineros en su Congreso aprobaron  el apoyo a Gualberto Villarroel, considerando los intereses de la nación y del proletariado. En 1946, la oligarquía asesina a Villarroel por defender a mineros y campesinos, ese mismo año, los mineros en su congreso aprueban la Tesis de Pulacayo que planteó un gobierno obrero campesino.

En abril de 1952, los mineros y fabriles junto a otros sectores fundan la Central Obrera Boliviana con la misión de exigir la nacionalización de las minas, el voto universal y la reforma agraria. La revolución del 52 fue una victoria del proletariado boiiviano, recalcó el exdirigente minero José Pimentel.

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