El Viceministro de Trabajo y Previsión Social, Héctor Hinojosa Rodríguez, recordó que “en un período de 40 y 50 años, la clase minera lucha fundamentalmente por dos objetivos: la organización del sindicato, es una lucha lenta con características propias”, “y el otro objetivo es la jornada de 8 horas de trabajo y en torno a esto, la generación de otras conquistas sociales se convirtieron en reivindicaciones”.

De esta manera recordó la lucha de los trabajadores, durante la presentación del libro “Motines, huelgas y revolución”, la formación de la conciencia e identidad minera (1825-1952), escrito por Gustavo Rodríguez Ostria, acto al que asistieron dirigentes y exdirigentes sindicales y estudiantes de la Universidad Técnica de Oruro. El acto se desarrolló anoche en el Paraninfo de esa universidad.
El Viceministro Hinojosa destacó también que en los inicios de la organización sindical en el país se advirtió una fuerte influencia del anarcosindicalismo en la constitución de varios sindicatos, esto en el sector artesanal. Surgieron también sindicatos de carácter mutual, y cuyas características perviven en algunas partes del país.
La autoridad explicó que en las páginas del libro de Gustavo Rodríguez se puede encontrar este relato histórico sobre la transformación “de la clase en sí, en clase para sí”, pero para esto se registraron otros acontecimientos que influyeron para la maduración de este proceso, como la Guerra del Chaco que muestra a los bolivianos que la minería no era la única actividad. “Hay el encuentro entre gente de la ciudad e indígenas, ese hecho acelera la maduración de la clase”.
El exidirigente de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) José Pimentel señaló que a inicios de la constitución de las organizaciones sindicales, del Perú y Chile vinieron las experiencias de las luchas sociales así como las teorías y doctrinas revolucionarias, poco a poco se fue consolidando las organizaciones unas veces como sociedades y otras como asociaciones y finalmente como sindicato.
Pimentel destacó que la Ley General del Trabajo es producto de la lucha de los sindicatos, pero también es producto de la Guerra del Chaco, que llevó al país a reflexionar sobre el futuro de Bolivia “allá surgió una nueva conciencia nacional, surgió también los sentimientos de justicia social y se debe a Toro también la creación del Ministerio de Trabajo así como el decreto de sindicalización obligatoria”.
El exsindicalista comentó que en la gestión de Germán Busch se promulgó la Ley General del Trabajo y fue en aquella época que se consolida la organización sindical, el libro revela que la Federación de Mineros había sido creada antes del histórico Congreso del 44, “el libro nos dice que se llamó Federación de Mineros de la Industria Minera y que se fundó entre el 5 y 7 de agosto en 1939, en la ciudad de Oruro”.
Esta determinación les permitió a los trabajadores visualizar los requerimientos y necesidades “ya no busca el enfrentamiento directo con el patrón, sino que el Estado ya juega un rol de intermediario”, señaló Pimentel.
En tanto, el dirigente de la Central Obrera Departamental de Oruro (COD) Elías Colque reflexionó sobre la importancia de mantener la historia del movimiento obrero, es importante resaltar las gestiones de esos dirigentes que desde el año 1900, y mucho antes han ido peleando para consolidar por ejemplo, las 8 horas de trabajo y esto fue fruto y sacrificio de los mineros.

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